Prepararnos meditando para Pentecostés: día 2.

Ofrecemos otro texto de San Juan de Ávila que pueda servirnos para seguir reflexionando, en nuestra oración personal diaria, sobre la necesidad que tenemos de que venga el Espíritu Santo a nuestra vida y nos renueve.

«¿En qué estamos? ¿Qué es menester para que el Espíritu Santo venga a nuestras almas? No sólo lo hemos de desear, hemos de aderezar la casa limpia. Y esto hacéis cuando os ha de venir un huésped a vuestra casa, ¿cuánta más razón es que esté vuestra alma limpia, que no tengáis malos pensamientos, ni malas palabras, ni malas obras, y que estéis adornados de las virtudes, porque el huésped que esperáis es limpísimo en gran manera?

Mirad, más es menester que llamar al Espíritu Santo, más es menester que aderezar la posada; es necesario que aderecéis la comida. Habéis de echar mano a la bolsa, no os ha de doler el gastar mucho, habéis de ser largo y muy liberal. Cuando tenéis un huésped, no os duele comprar sólo lo que a él basta, pero aún compráis para que le sobre; así es menester, hermano… Echad mano a la bolsa, y no deis poquedades, dad de comer al hambriento, vestid al huérfano y a la viuda, haced oficio de padre con todos los necesitados.»

(Del sermón 27 de San Juan de Ávila sobre el Espíritu Santo).

En estos dos fragmentos, el «Apóstol de Andalucía Juan de Ávila», nos propone como medios para disponernos bien ante la fiesta de Pentecostés, recibir el sacramento de la confesión, y la generosidad en la limosna. Lo primero limpia nuestra alma y la hace así atractiva al Espíritu Santo que ha de venir a ella, y lo segundo vacía el corazón de calderilla para dejar más hueco al Espíritu.

Es una buena ocasión para confesarse, sobre todo si no lo hemos hecho desde Semana Santa, y también para cuidar nuestra generosidad con los necesitados siendo desprendidos.

Laudes de las Comunidades Neocatecumenales el pasado domingo 20 de mayo de 2012 en el Jardín del Cespín

A pesar de ser una mañana lluviosa y de resaca tras las fiestas de San Isidro, el pasado domingo 20 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor, a las 12 del mediodía, cerca de un centenar de miembros del Camino Neocatecumenal de la Parroquia de la Purísima se dieron cita en el Jardín del Cespín para rezar laudes en familia.

Las nubes lo permitieron, ya que durante el tiempo de la oración no hubo inclemencia alguna, aunque sí comenzó a llover con posterioridad y las temperaturas bajaron.

Fue un momento de gozo en el que niños, jóvenes y mayores alabaron al Señor con la oración y los cantos.

Durante los laudes, presididos por el coadjutor de la Basílica, se leyó un evangelio al azar, el del amigo inoportuno, en el que se nos invita orar incluso a destiempo «os aseguro que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su inoportunidad, y le dará cuanto necesite. Yo os digo: pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá» (Lc 11, 5ss). Así, los congregados en el Cespín pidieron al Señor que el Espíritu Santo nos llene de su gracia para poder ser testigos de Jesucristo en medio de nuestra sociedad.

También dio su experiencia alguno de los asistentes, y se realizó la bendición sobre los niños y embarazadas.

Catequesis del Seminario de «Vida en el Espíritu».

 

Continúan las catequesis del seminario de vida en el Espíritu, todos los martes a las 9:30 de la noche en los salones parroquiales de la calle D. Lucio.

Son siete catequesis en siete semanas que todos los años ofrece el grupo»Piedras Vivas» de la Renovación Carismástica de la Parroquia de la Purísima de Yecla. Están abiertas a todo el que desee escuchar hablar de Dios.

Hasta ahora se han llevado a cabo la introducción y la primera catequesis impartidas por el Párroco de la Purísima D. José Antonio.

Esta semana será el Coadjutor D. Asensio el encargado de desarrollar la catequesis.

Desde la parroquia animamos a participar en ellas, ya que el cristiano necesita estar en constante formación, y ésta es una buena ocasión para ello. 

Prepararnos meditando para Pentecostés: día 1.

En los Hechos de los Apóstoles se nos narra lo que vivieron los apóstoles justo después de presenciar la Ascensión de Jesucristo al cielo: «desde el llamado monte de los Olivos, los apóstoles regresaron a Jerusalén (…) Todos ellos, junto con algunas mujeres, y con María la madre de Jesús y los hermanos, perseveraban en la oración». (Hch 1,12). Vemos que antes de recibir el Espíritu Santo en Pentecostés, los discípulos perseveraban en la oración con María, y ésta fue la mejor preparación para recibir al Paráclito.

Por eso esta semana os ofrecemos una serie de textos que nos sirvan para meditar en nuestra oración personal diaria, y prepararnos así para recibir una vez más al Espíritu Consolador.

Día 1.

«Lo primero que conviene para que el Espíritu Santo venga a nuestras almas, es que sintamos gran necesidad de Él y que creamos que puede hacer mucho bien en nuestros corazones. Por desconsolada que esté el alma, basta Él para consolarla; por pobre que esté, para enriquecerla; por tibia que esté, para encenderla; por indevota que esté, para inflamarla en ardentísima devoción.

Lo segundo, conviene mucho para que el Espíritu Santo tenga por bien de venir a nuestros corazones, y es tener deseo de recibirle y que sea nuestro convidado, un cuidado muy grande, un deseo muy firme y ansioso. ¡Oh si viniese el Espíritu Santo! ¡Oh si viniese aquel consolador a visitar y consolar mi alma!

Porque aquella merced cuadra bien, que antes que venga es bien deseada; y el manjar que por sí es bueno, es mal empleado en quien no tiene gana de comer. No vendrá el Espíritu Santo a ti si no tienes hambre de Él, si no tienes deseo de Él. Y los deseos que tienes de Dios, aposentadores son de Dios, y señal es que si tienes deseos de Dios, presto vendrá a ti. No te canses de desearlo, que, aunque te parezca que lo esperas y no viene y aunque te parezca que lo llamas y no te responde, persevera siempre en el deseo y no te faltará.


Hermano, ten confianza en Él. Porque debes, hermano mío, asentar en tu corazón que, si estás desconsolado y llamas al Espíritu Santo y no viene, es porque aún no tienes el deseo que conviene para recibir tal Huésped. Y si no viene, no es porque no quiere venir, no es porque lo tiene olvidado, sino para que perseveres en el deseo, y perseverando hacerte capaz de Él, ensancharte ese corazón, hacer que crezca la confianza, que de su parte te certifico que nadie lo llama que se salga vacío de su consolación.


¡Y cómo dice esto el real profeta David! El deseo de los pobres no lo menospreció Dios, oyólo el Señor. (Sal 21,25) ¿Quién es pobre? Pobre es aquél que desconfía de sí mismo y confía sólo en Dios; pobre es aquel que desconfía de su parecer propio y fuerzas, de su hacienda, de su saber, de su poder; aquel es pobre que conoce su bajeza, su gran poquedad; que conoce ser un gusano, una podredumbre, y pone juntamente con esto su arrimo en sólo Dios y confía que es tanta Su Misericordia, que no le dejará vacío de su consolación. Los deseos de estos tales oye Dios.»


(Del sermón 27 de San Juan de Ávila sobre el Espíritu Santo).

La Ascensión del Señor.

El Domingo pasado se puso en marcha una nueva singladura desde nuestra parroquia: la página web “Basilicadelapurisima.com”. Es una respuesta evangelizadora al buen uso de las nuevas tecnologías que hoy usamos tan frecuentemente. Agradezco de corazón a todos aquellos que la han hecho posible empezando por mi vicario parroquial, D. Asensio. Será una página que poco a poco se irá llenando de más contenido y que mostrará en la ventana de internet la experiencia religiosa cristiana de esta parroquia católica de la ciudad de Yecla donde se concita frecuentemente la vida espiritual de todos los yeclanos.
Este Domingo es la fiesta de la Ascensión del Señor, una de las grandes solemnidades del Señor dentro del marco de las fiestas de Pascua que estamos viviendo. Jesús, “ante el asombro de sus discípulos ha subido a lo más alto del Cielo… y adonde ha subido él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros miembros de su cuerpo.” Así canta la liturgia de la Misa de este día, uno de los tres que reluce más que el sol.
¿Qué significa eso de subir al cielo?
El Cielo es el espacio de Dios. Cristo en cuanto Hijo Eterno de Dios Padre vuelve a su lugar propio y a su estado propio de Gloria Eterna, pero vuelve llevándose consigo la carne humana de su naturaleza mortal. El que bajó del Cielo siendo Dios se vuelve al cielo siendo Dios y Hombre verdadero. Jesús es el primer hombre que ha subido al Cielo. Jesús ha hecho posible lo que las fuerzas humanas siempre han ansiado pero nunca han podido conseguir: Llegar al Cielo. (El relato de la torre de Babel en el libro del Génesis nos da cuenta de ello).
Y es que al Cielo no se puede subir más que por un camino: el que realiza Cristo que también nos dice para que no haya posibilidad de error: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mi”. (Jn 14,6)
Subir al Cielo es llegar a Dios y ser como Dios. Subir al Cielo es experimentar que la naturaleza del hombre no se encierra en sí misma, que está llamada a participar también de la Naturaleza Divina. Subir al cielo es llegar a la plenitud de la existencia para la que hemos sido creados y salvados.
El problema no pequeño que padecemos es que en la historia de nuestra pobre Humanidad ha habido siempre ofertas tentadoras de llegar al Cielo por atajos o caminos imposibles. ¡Cuantas promesas de felicidad plena, de justicia completa, de verdad sin engaños, de bondad sin malicia, de belleza sin herrumbres… ha habido a lo largo de la historia y han resultado fallidas! Y esto es así porque han despreciado a Jesucristo. Es el triste resultado de la soberbia humana que piensa que puede ser dios sin Dios, una soberbia hoy muy manifiesta y descarada y que está pretendiendo conseguir con una ingeniería muy potente la deconstrucción de la vida humana en los individuos y en la sociedad y de su entorno necesario.
Jesús al subir al Cielo nos bendijo a todos y nos prometió volver para llevarnos con él: “Vendré y os llevaré conmigo para que donde estoy yo estéis también vosotros” (Jn 14,3) Y nos encargó: “Id al mundo entero y anunciad el Evangelio a toda la Creación…” (Mt 28, 19.20). Nosotros los cristianos ya sabemos cuál es el fin de nuestra existencia y la de todos los hombres que buscan con sinceridad la felicidad, la justicia, la verdad, la bondad, la belleza… Nuestro fin es Dios Padre en donde todo eso se realiza plena y eternamente, el camino su Hijo Jesucristo y su poder el Espíritu Santo que Dios da a los que le aman.
Para nosotros los cristianos la fiesta de la Ascensión es la fiesta gozosa del conocimiento de nuestra meta feliz y la fiesta que nos recuerda nuestra responsabilidad: Amar a los hombres y mostrarles consecuentemente el camino verdadero del Cielo sin claudicar ante las propuestas engañosas. Jesús nos prometió su asistencia: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” (Mt 28, 20)
Felicidades, pues, a todos y que después de esta vida guardados por Cristo en el seno de su Iglesia Católica nos veamos todos en el Cielo para gozar de la Vida Eterna.

Vuestro párroco José Antonio Abellán.

Vísperas de los grupos de 1º de confirmación.

El jueves 17 y el viernes 18, a las 20:30 h. en la Capilla de la Comunión de la Basílica, los jóvenes de primer curso de catequesis de confirmación se reúnen para rezar vísperas y tener una breve catequesis sobre el sentido de las próximas fiestas de la Ascensión del Señor y de Pentecostés.

Los 130 jóvenes que componen los 13 grupos de primer curso de confirmación, se agrupan esta semana, repartidos en dos sesiones una jueves y otra viernes, para tener esta pequeña celebración.

Los trece matrimonios encargados de acompañar a estos grupos de jóvenes, han preparado las celebraciones con sus lecturas, cantos y catequesis, para que sirvan a los muchachos de preparación a la gran vigilia que celebrará toda la Parroquia la víspera de la solemnidad de Pentecostés.

Charla sobre «María en la vida de la mujer y de la familia», en el Centro de Cultura Popular de San Nicolás.

Como todos los jueves, las mujeres que componen el Centro de Cultura Popular de San Nicolás, se reúnen también este próximo jueves 17 de mayo a las 16:00 h. en los salones de la Iglesia de San Nicolás.

Distintos talleres y charlas de formación se imparten semanalmente en estos centros de formación para mujeres.

Esta semana el tema a tratar, con motivo del mes de mayo dedicado a la Virgen, es el de “María en la vida de la mujer  y de la familia”, cuya charla será dirigida por D. José Antonio, Párroco de la Basílica.

Invitamos a participar a todas las mujeres que lo deseen.

Institución de lectores el pasado domingo 13 de mayo

La Diócesis de Cartagena acogió el pasado domingo 13 de mayo 2012 a cinco nuevos lectores y a un acólito, instituidos en una ceremonia presidida por el Sr. Obispo, Mons. D. José Manuel Lorca Planes, que se celebró en la parroquia de San Juan de Ávila de Murcia a las ocho de la tarde.
Entre los seminaristas que recibieron el ministerio del lectorado se encuentran dos miembros de nuestra comunidad parroquial de la Purísima: Carlos Casero Pérez y Daniel Díaz Candela, ambos estudiantes del tercer curso en el Seminario San Fulgencio. Junto a ellos recibieron también el lectorado Julián Rafael Sánchez Ruiz (de Blanca), José Miguel Cavas López (de Cartagena),  y Jerónimo Hernández Almela (de las Torres de Cotillas). Asimismo, el Sr. Obispo instituyó acólito a Kenneth Chukwuka Iloabuchi (natural de Nigeria aunque feligrés de la Parroquia de San Andrés de Murcia).
La Eucaristía estuvo concelebrada por el Vicario General de la Diócesis, D. Juan Tudela, el Vicario de Murcia y párroco de San Juan de Ávila, D. José Sánchez, el Rector del Seminario San Fulgencio, D. Sebastián Chico, junto a los formadores, el Rector del Seminario Redemptoris Mater, D. Diego Martínez, el Secretario General, D. Tomás Cascales, y numerosos presbíteros entre los cuales se encontraban el Párroco de la Purísima D. José Antonio Abellán, y el Coadjutor D. Asensio Morales, que quisieron compartir también este acontecimiento.
La celebración contó además con la participación de la comunidad del seminario, familiares y amigos de los seminaristas, entre los cuales estuvieron un buen grupo de yeclanos que arroparon a sus paisanos Carlos y Daniel en este primer paso hacia el sacerdocio.
Mons. Lorca Planes animó a los seminaristas que recibían estos ministerios a continuar sirviendo al Señor, al servicio de la Palabra de Dios siguiendo el modelo de Jesucristo, con la ayuda e intercesión de la Santísima Virgen María.
Desde aquí animamos a todos los miembros de nuestra Parroquia a orar insistentemente al Señor pidiendo por la santidad y perseverancia de los seminaristas, y también para que nos siga bendiciendo con muchas vocaciones al sacerdocio en Yecla.

Misa de labradores y procesión de San Isidro.

Ya han dado comienzo en nuestra ciudad de Yecla las fiestas de San Isidro Labrador.

El domingo 13 de mayo comenzaron los actos a las 10 de la mañana en los domicilios de las Reinas, que ofrecieron un desayuno a sus damas y a las autoridades. De allí partieron en desfile con banda de música hasta la Basílica de la Purísima, lugar donde fueron llegando también las 53 peñas de las que está compuesta la Federación de Peñas de San Isidro, con sus respectivas bandas y banderines.

A las 11 dió comienzo la «Misa de labradores» en la Basílica de la Purísima, celebrada por el párroco D. José Antonio Abellán y cantada por la Asociación de Coros y Danzas Francisco Salzillo de Yecla.

Finalizada la misa, tuvo lugar la procesión por las distintas calles de la localidad, ataviados con el traje típico, acompañando a las imágenes de Santa María de la Cabeza y San Isidro. Tras el recorrido, los distintos miembros de las peñas entregaron las ofrendas de alimentos que habían portado durante todo el recorrido, a Cáritas Interparroquial de Yecla.

Como final de la procesión, según fueron llegando a la Basílica, las distintas peñas formaron un pasillo con los banderines para que pasaran las imágenes de los Santos, las Reinas, damas y autoridades.

Subida al castillo de los jóvenes

El pasado sábado 12 de mayo, alrededor de 120 jóvenes de nuestra Parroquia subieron hasta el Santuario del Castillo para honrar a nuestra Madre la Virgen María con motivo del mes de las flores.

A las 10:30 de la mañana los jóvenes se dieron cita en el Atrio de la Basílica, para partir, tras organizarse, hacia el anfiteatro de la Iglesia Vieja.

Allí el Coadjutor de la Basílica D. Asensio, inició la jornada con la bienvenida y la introducción al Santo Rosario, explicando el sentido y en qué consiste esta oración mariana.

Provistos todos los jóvenes de un rosario, dio comienzo la subida hacia el Santuario rezando a la Virgen. Cinco paradas se hicieron en el camino para escuchar las meditaciones de los misterios, así como algunos testimonios de fe que algunos jóvenes dieron.

Llegados a la explanada del Santuario, y tras refrescarse y reponer las fuerzas, se desarrolló en el interior del templo y ante la imagen de la Purísima, patrona de Yecla,  una breve vigilia de oración con exposición del Santísimo Sacramento.

La jornada concluyó con el canto de la Salve y el Himno, y con el beso que los jóvenes dejaron en el manto de la Virgen al pasar por su camarín.