“En el mundo no hay mayor pecado que el de no seguir al abanderado”. Por José A. Abellán.

En la Audiencia General que el Papa Benedicto XVI tuvo el miércoles pasado para dar inicio a la explicación del Credo, dijo: “Creer en Dios nos hace, por lo tanto, portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir comportamientos que no pertenecen al modo de pensar común. El cristiano no debe tener miedo a ir «a contracorriente» por vivir la propia fe, resistiendo la tentación de «uniformarse». En muchas de Asunción de la Virgen. Bóveda del Presbiterio de la Basílica.nuestras sociedades Dios se ha convertido en el «gran ausente» y en su lugar hay muchos ídolos, ídolos muy diversos, y, sobre todo, la posesión y el «yo» autónomo. Los notables y positivos progresos de la ciencia y de la técnica también han inducido al hombre a una ilusión de omnipotencia y de autosuficiencia; y un creciente egocentrismo ha creado no pocos desequilibrios en el seno de las relaciones interpersonales y de los comportamientos sociales.”

Me he acordado de una “canción  protesta” que estuvo de moda por los años 70 y 80 de Paco Ibáñez titulada “La mala reputación” y que decía así entre otras cosas: “No a la gente no gusta que uno tenga su propia fe… en el mundo pues no hay mayor pecado que el de no seguir al abanderado…”

No estoy de acuerdo con todo lo que dice la canción pero con lo que transcribo sí. La fe católica es, indudablemente, un ir contracorriente. El Papa lo dice de esta manera que llama la atención por su valentía: “Creer en Dios nos hace, por lo tanto, portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir comportamientos que no pertenecen al modo de pensar común.”

Hoy no está de moda creer en Dios, no es el pensar común. Hay una presión continua para vivir “etsi deus non daretur”: como si Dios no existiera. No es política ni culturalmente correcto en España hablar de Dios. Nos han impuesto esa moda y muchos la han aceptado sin prever sus consecuencias. Los políticos, muchos periodistas, pensadores, guardianes de la cultura, etc. han hecho bandera de suprimir su nombre e invocación. Se argumenta que somos un país laico, que no lo somos, somos un país aconfesional, que no es lo mismo, pero en fin, para el caso ahora lo mismo da. El caso es que hay que vivir como si Dios no existiera. Para muchos españoles que participan de la vida de la Iglesia de Dios, que vienen más o menos a los actos religiosos con motivo de las fiestas u otras conmemoraciones e incluso más o menos a misa, cuando hablan de la Iglesia la miran como algo extraño a ellos que les interesa poco y, si les interesa, es para darle leña, no para amarla. Hay en algunos otros un odio feroz a Dios y a su Iglesia, una voluntad de eliminarla, de hundirla en la miseria.

Yo estoy feliz de ir contra corriente cuando la corriente imperante nos lleva irremediablemente al precipicio, a un estilo de vida donde se potencia la muerte de inocentes, donde unos se escandalizan del robo que otros hacen, del enriquecerse a costa de los demás y por otro lado admiran y desean una vida de sensualidad, de pelotazos, de bienestar individual, donde hay falta el respeto hacia los otros, donde se destruye la familia, donde se potencia la libertad sin verdad que se traduce en dictadura ideológica, donde la justicia es esclava de intereses de conveniencia…

Sin Dios, que es la referencia última de la verdad, de la justicia, del respeto, la sociedad se encarcela a sí misma y se ata a cadenas de desesperanza. ¿Qué se puede esperar de un mundo sin Dios? Lo que ya hemos conocido en esas sociedades donde Dios ha sido despreciado y que subsisten todavía en muchos lugares del mundo: regímenes dictatoriales donde nadie puede moverse porque es aplastado. Yo no quiero eso ni para mi ni para nadie.

Ni siquiera la fe en Dios por sí sola es garantía de libertad verdadera, de justicia, de esperanza. Hay muchas fe en Dios en el mundo que consagran una vida humana tremenda, inhóspita, injusta.

Para mi y para otros muchos, gracias a Dios, la única fe liberadora y que defiende la dignidad de todo ser humano es la fe que nos ha regalado Jesucristo y que está todavía en el sustrato de nuestra sociedad occidental. Los valores, criterios y comportamientos a los que alude el Papa son todavía la raíz de una sociedad que hoy se las da de incrédula y que en el empeño de arrancar el cristianismo no se da cuenta que arranca también los valores que todos soñamos y deseamos.

Yo estoy muy contento de ser católico y os animo a todos a serlo con todas sus consecuencias. No tengáis miedo a ser cristianos de verdad que “Dios no nos quita nada y nos lo da todo”, como nos anunció Benedicto XVI. No sigáis a ningún abanderado que desprecie la cruz de Cristo porque se revolverá contra vosotros y con cantos de sirena os devorará antes que después. Hay que salvar al mundo de la hecatombe.  Hay que tener paciencia y mantenerse firmes en la fe.

José Antonio Abellán

Fiestas de San Antón 2013.

El pasado fin de semana se celebró en la popular iglesia del Hospitalico la fiesta en honor del patrono de los animales San Antonio Abad, más conocido como San Antón.

san Antón 2013 (39)

El sábado por la mañana y también por la tarde, tuvo lugar la bendición del pan del santo y la multitud

Hay que destacar también el buen hacer de la Asociación de Amigos de San Antón, y la Asociación de Amigos del Caballo, que pusieron el broche a la fiesta organizando la romería el domingo por la mañana, partiendo desde la antigua estación multitud de carruajes y caballos acompañando a la imagen del Santo, que desfiló también sobre un carro, hasta llegar a la plaza de toros de Yecla, donde fueron bendecidos los animales antes de celebrar la eucaristía.inaria bendición de los animales a las puertas del Hospitalico.  La misa rociera presidida por el capellán D. Juan Castaño y concelebrada por el Arcipreste y Párroco de la Purísima D. José Antonio Abellán y la procesión con la imagen de San Antón dando tres vueltas a la mazana en compañía de los animales, fueron el núcleo central de esta fiesta en la tarde del sábado.

¿Cómo ser una familia provida? 34 pequeños consejos para el día a día.

Por Javier Lozano. Religión en libertad. 20/1/2013

La causa provida cada vez tiene más seguidores. A pesar de las legislaciones y de los escalofriantes datos que existen hay más defensores activos que dan lo mejor que tienen para defender la dignidad humana. Pero, ¿qué es ser provida? No es solamente estar contra el aborto o la eutanasia sino contra cualquier práctica que sea una afrenta a la dignidad humana y que muchas veces se comete en la rutina del día a día.

Sagrada FamiliaEstar a favor de la vida significa amar el don de Dios de la vida y actuar con ese amor con todas las personas, las que amamos y las que nos atacan. Por ello, hay 34 puntos que su familia puede realizar para ser una familia provida. Son pequeñas cosas que puede hacer en el día a día y algunas de las cuales pueden llevar a cabo todos juntos. Estos puntos fueron publicados originalmente en Catholic Digest y han sido adaptados a la realidad española. Nunca olvide una cosa: no se desespere si ve que va siempre a contracorriente, no está solo. Dios nada a su lado. Estos son algunos de los muchas cosas que se pueden hacer:

1. Dar la vida. Usted puede plantearse la posibilidad de adoptar o acoger un niño. Si no puede siempre existe la posibilidad de contribuir ayudando a los padres adoptivos. Del mismo modo, puede colaborar con su tiempo o dinero con alguna organización que trabaja con madres jóvenes, ofreciendo su experiencia.

2. Adoptar espiritualmente un bebé en peligro de aborto. Durante nueve meses su familia puede rezar esta oración que escribió el obispo estadounidense Fulton Sheen: “Jesús, María y José, os quiero mucho. Os ruego que perdonéis la vida del bebé no nacido que he adoptado espiritualmente, que está en peligro de aborto”. O bien, también puede rezar esta otra: “Señor Jesús, por mediación de María, Tu Madre, que te dio a luz con amor, y por intercesión de San José, quien contempló extasiado el Misterio de la Encarnación y se ocupó de Ti tras tu nacimiento, te pido por este pequeño no nacido que he adoptado espiritualmente, y que se encuentra en peligro de ser abortado. Te pido que des a los padres de este bebé amor y valor para que le permitan vivir la vida que Tú mismo le has preperado. Amén”.

3. Dar de manera rutinaria. Cuando haga las compras para su familia, puede adquirir el hábito de coger un producto extra (algo de comida, pañales, calcetines) y donarlo a un banco de alimentos, una organización caritativa o de ayuda a madres sin recursos.

4. Participar en campañas a favor de la vida como por ejemplo 40 días por la Vida.

5. Participe en algún grupo. Puede participar en alguno de los grupos próvida y ofrecer su tiempo. También puede ayudar a abrir algún grupo en su parroquia.

6. Hacer correr la voz.  Siempre con el permiso de su párroco puede dejar folletos provida en la entrada de su iglesia.

7. Amar toda vida humana.  Hacer un esfuerzo especial para ser amable con quien le hace sentirse incómodo: los discapacitados físicos o mentales, los ancianos, personas malolientes o personas solitarias, etc. Cinco minutos de conversación amistosa pueden ser un bálsamo para ellas.

8. Educarse a sí mismos y a otros. Los niños también pueden tener un papel importante educando a sus maestros y compañeros. Cuando tengan que hacer un trabajo, realizarlo sobre la familia, por ejemplo.

9. Sea un motivador. Muestre una sonrisa alentadora a los padres jóvenes que luchan con su hijo que grita en la parte trasera de la iglesia.

10. Ponerse en pie y habla. Acuda a las marchas y concentraciones por la vida o participe en alguna demostración pública de su fe. Los católicos deben tener la experiencia de mostrar su fe en público en algún momento de sus vidas.

11. Rezar más. Alguna vez al mes, rece un Rosario en voz baja frente alguna clínica abortista, tal y como hace por ejemplo la escuela de Rescatadores de Juan Pablo II en Madrid.

12. Cuide sus palabras. Si acude a alguna protesta o marcha recuerde que está mostrando el rostro de Cristo en el mundo. Nunca sea grosero. Recuerde que la mujer que acude a una clínica abortiva a menudo se siente como si no tuviera otra opción. Ella es una víctima también.

13. Comparta a su bebé. Si tiene la suerte de tener uno muestre al mundo la belleza de tener un niño, que la gente pueda admirar esta gracia.

14. Use imágenes hermosas. Siempre que sea posible muestre las hermosas imágenes de los bebé no nacidos vivos.

15. Echar una mano a las nuevas mamás. Toda ayuda es poca para ellas en ese momento.

16. Ser bueno con la propia familia. Al recibir el Premio Nobel de la Paz, Madre Teresa de Calcuta tuvo que responder qué se podía hacer para promover la paz en el mundo. Ella dijo: “Vete a casa y ama a tu familia”. La causa provida también empieza en la familia, en su propia casa.

17. La alegría de la familia en público.  Usted no tiene porqué estar todo el día feliz, sonriente e intentando mostrar siempre la perfección en su familia pero no tiene que dar tampoco la impresión de que sus hijos son una carga terrible que querría quitarse de en medio. Especialmente si es una familia numerosa recuerde que los niños son siempre una alegría.

18. Visite una residencia de ancianos. Muchos de los que allí viven no reciben nunca una visita. Ellos estarían encantados de hablar con alguien o de escuchar a sus hijos recitarles un poema o cantarles una canción.

19. Sea positivo.  No esté todo el día quejándose de todo lo malo que hay en el mundo y procure también resaltar lo positivo.  Cuente historias que muestren el heroísmo y la generosidad de las personas. Este mundo necesita esperanza en estos momentos de tanta incertidumbre.

20. Querer a todas las personas. Les cueste lo que les cueste  intente hablar a otras personas mostrando que las reconoce su dignidad como hijos de Dios. Es muy fácil ser respetuoso con los que estamos de acuerdo pero estar a favor de la vida significa defender la dignidad de toda vida, también de la gente que no le gusta.

21. No olvide a los hombres. Recuerde que los hombres también sufren en el aborto y que no tienen ninguna potestad legal en la decisión de abortar. Rece a San José por todos los hombres que participen en su vida  y entienda que ellos también sufren por la vida y los asuntos de la muerte.

22. Un símbolo externo. Una pegatina en el coche que sea positiva contra el aborto o una camiseta que porte podría ser el mensaje que alguien tuviera que ver un día y que le cambiase para siempre.

23. Llegar  a los políticos. Escriba cartas a sus representantes en las instituciones.

24. Haga sus deberes en casa. Asegúrese de que tanto los adultos como los adolescentes de su casa estén informados de por qué la Iglesia se opone al aborto, la eutanasia o a la investigación con células madre embrionarias, etc Nunca sabe cuando va a ser interrogado en público por ello y deba defender su punto de vista. Por ello, debe estar preparado.

25. Dedique tiempo a los moribundos. Puede también ser voluntario en un hospicio o convertirse en un ministro extraordinario de la Eucaristía que lleve la Sagrada Comunión o el Santísimo a los moribundos y a las personas que no pueden salir de sus casas.

26. Rezar a los santos. Puede empezar por los patrones de los movimientos provida: San Maximiliano Kolbe, Santa Faustina, San José, Santa Isabel, Santa Gianna Molla o Nuestra Señora de Guadalupe.

27. Orar por los trabajadores del aborto. Los testimonios de aquellos que colaboraron en este sector de la muerte y que lo dejaron son impresionantes.

28. Sea mejor que los promuerte. Los defensores del aborto o la eutanasia intentan deshumanizar a sus víctimas indefensas con el fin de hacer más aceptable el daño que causarán. Nunca deshumanice a las personas que se opongan a usted, con palabras  o con el corazón. En su lugar, rece por ellas.

29. Manténgase informado. Esté siempre al tanto de las noticias sobre el movimiento provida.  Hay muchas en todo el mundo, también en España, como Derecho a Vivir o Profesionales por la Ética.

30. Votar de manera responsable. Cuando haya elecciones, dé importancia a la causa provida.

31. Apoye a los médicos provida. Recuerde que muchos de ellos han sacrificado sus carreras y sus afectos en el sector por defender con firmeza sus convicciones.

 

32. Siga las enseñanzas de la Iglesia. Rechace los métodos anticonceptivos artificiales y no tenga miedo a lo que dice la Iglesia. Estar abierto a la vida está en el corazón de respetar la vida.

33. Ser amable y cariñoso. Cuando hable de mujeres que han abortado recuerde que muchas personas tienen un pasado que lamentan y pueden estar escuchando. Las palabras crueles y duras pueden hacerles mucho daño.

34. Esperanza. Este último punto es muy importante pues ayuda a realizar los 33 anteriores. A pesar de que las leyes y los gobernantes vayan en dirección contraria o que la mayoría de la gente no apoye nuestras reivindicaciones ponga su confianza en Dios. No luchamos solos en esta guerra.

“Habrá un día en el que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga: libertad”. Por José A. Abellán.

Así cantaba el estribillo de una canción de Labordeta que se hizo muy popular.

El don y espacio de libertad es precioso, el apóstol San Pablo nos lo recuerda en una de sus cartas: “Para vivir en la libertad Cristo nos ha liberado” (Gal. 5, 1) y es absolutamente necesario para ser y relacionarnos como humanos. Pero la libertad no se explica ni se justifica por sí sola, necesita un fin que no es ella misma. La libertad es siempre para algo y ese algo al que la libertad se dirige, para que sea buena, es necesariamente la verdad.

 basílicaPuede haber libertad para lo malo, por eso existen las leyes coercitivas, las que prohíben determinados actos y limitan la libertad: el límite de velocidad en el código de circulación  o la obligación de circular por la derecha, por ejemplo, o las que penalizan determinadas conductas como pueden ser el robo, la mentira o el engaño, el maltrato de inocentes, el abuso, la injusticia…

La libertad tiene también el límite del respeto a la dignidad del otro de tal manera que no nos está permitido usar la libertad para agredir, humillar, despreciar a otras personas, Ese uso de la libertad es un abuso.

La libertad es necesaria para exponer todas las ideas y no imponerlas por la fuerza; proponerlas y no forzar a asumirlas; defenderlas con la razón, pero no con la violencia. Y en este juego de relaciones humanas entra ese otro factor también necesario para la libertad: la verdad.

Pues bien, a lo que voy: sin verdad no es posible ni el bien ni la libertad misma. Cuando usamos la palabra libertad y ejercemos su función hemos de buscar siempre si detrás de ella están el bien y la verdad.

Hoy vivimos una etapa de la historia humana muy complicada que el Papa Benedicto XVI ha denominado como la “dictadura del relativismo.” El relativismo se fundamenta en que el bien y la verdad no existen y que por tanto cada uno es susceptible de hacer lo que quiera como quiera. Si lleváramos el relativismo a sus últimas consecuencias deberían de desaparecer todas las leyes, pero como esto es imposible para no convertir de inmediato las relaciones humanas en una jungla feroz que nos devora irremisiblemente, mantenemos las leyes que se van promulgando novedosamente para que cada vez haya más libertad aunque cada vez haya menos bien y menos verdad y así la jungla nos irá devorando poco a poco, casi sin darnos cuenta. Hacemos leyes que van desconstruyendo el espacio vital necesario para el ser humano porque el hombre no puede vivir en un espacio de maldad y mentira.

La libertad que nos propone el relativismo con sus leyes nos está encarcelando en la mentira y en el engaño, y eso no es bueno, es como la trituradora que va dejando cada vez con mayor velocidad un mundo informe, desordenado, desestructurado, inhóspito, incapaz de vida humana.

Los cristianos somos afortunados: tenemos el espacio de libertad más precioso que nos hayamos podido nunca imaginar: el espacio de bien y verdad que es Cristo mismo en el seno de la Iglesia Católica tan despreciada porque se opone con todas sus fuerzas a la dictadura del relativismo.

Los cristianos sabemos que la garantía de la libertad buena y verdadera es Dios mismo y por eso defendemos la fe y sus consecuencias vitales a todo aquel que la quiera recibir.

Los cristianos sabemos que la verdad no es un concepto relativo, opcional, cambiable. La verdad es anterior a nosotros mismos y la garantía de la buena existencia del ser humano, porque la verdad es Dios mismo y ningún ser humano ni todos juntos somos dios.

Los cristianos sabemos que la libertad no es el presupuesto para hacer el mal, sino para hacer el bien y por eso nos oponemos a la ideología del relativismo que niega el bien y la verdad.

Los cristianos somos perseguidos por defender esto, pero merece la pena ser perseguidos. Merece la pena vivir en la libertad que Cristo nos alcanzó. Es lo único que merece la pena en este mundo para no ahogarnos en la desesperanza.

No habrá tierra que ponga “libertad” si no hay tierra que ponga “verdad”.

José Antonio Abellán

16 de enero: San Fulgencio, Patrón de la Diócesis de Cartagena.

La festividad del Patrón de nuestra diócesis puede pasar desapercibida para los que vivimos lejos de la Capital de la Región, pero no hemos de olvidar esta celebración en la que honramos a uno de los cuatro hermanos santos cartageneros: San Leandro, San Fulgencio, San Isidoro y Santa Florentina.

San FulgencioEn la S. I. Catedral de Murcia, se celebró su festividad de forma especial el día 16 de enero, portando en procesión el arca que contiene las reliquias del Santo. Acompañada por los cantos en gregoriano de los seminaristas, el Obispo de la Diócesis, Mons. D. José Manuel Lorca Planes celebró la Santa Misa en rito hispano-mozárabe junto a varios Vicarios Episcopales y numerosos sacerdotes. Han participado en esta Misa los seminaristas de los Seminarios Diocesanos San Fulgencio y Redemptoris Mater, así como religiosos y religiosas entre la multitud de fieles congregados en el templo catedralicio.

En su homilía, Mons. Lorca Planes ha invitado a revisar la fe “vivida y proclamada”, con la intercesión de San Fulgencio; lo cual “no implica desentenderse de la realidad”. En este sentido, el Sr. Obispo ha subrayado que “ser cristiano no significa no pisar tierra, sino pisar tierra con el Corazón de Dios”. “Vivir la fe te lleva necesariamente a la caridad”- ha aseverado. Así, ha añadido que “ser cristiano te lleva a acoger el tesoro de gracia que nos da el Señor”.

El Prelado ha meditado sobre la necesidad de amar con el amor del Señor: “Dios, que nos ama hasta el extremo, nos enseña el modo de amar”. A su vez, ha explicado que “el amar al prójimo se convierte en el significado de amar a Dios”, constituyendo una “fuente dinamizadora de la entrega a los demás”. “El amor es el modo de vida que define a Jesús y es el modo de vida que nos ha de definir a nosotros”- ha expresado. Perdón sin límites, misericordia, reconciliación y fraternidad, han sido otros aspectos que ha resaltado.

“Es un Dios de personas, no de cosas – ha afirmado. – Dios tiene un Corazón y lo que busca es el corazón del hombre”. Mons. Lorca ha comentado que “la realidad que nos ha tocado vivir nos ayuda a amar a Dios”. “Abramos nuestros ojos a Dios y rompamos todo lo que se aleja de Él, que cuando uno está lleno de Dios es cuando crece la verdadera fe”- ha precisado. “El amor de los cristianos podrá hacer creíble que Dios es amor”- ha remarcado.

El Sr. Obispo ha manifestado el deber del cristiano de comprometerse en defensa de la vida humana y promoción de la misma”. “En este día de San Fulgencio, pidamos a Dios la fuerza para no decaer – ha apuntado. No podemos olvidar que el amor de Dios nos obliga a amar”. “La riqueza de la Iglesia es el Corazón traspasado de Dios”- ha indicado, añadiendo que “la caridad nace del Corazón de Dios” y que “es el amor de Dios en nosotros”.

Al concluir, Mons. Lorca ha hecho una plegaria especial por los seminaristas: “que San Fulgencio os presente a Nuestro Señor y conociendo el bien os ayude a crecer como futuros pastores, y que la Santísima Virgen os coloque bajo su manto”.

Tras la celebración, se han dirigido al Palacio Episcopal, donde en el claustro han podido disfrutar de la tradicional degustación del boniato dulce.

Vídeo de la fiesta de San Fulgencio

Vídeo de la devoción de S. Fulgencio en Murcia

Homilía del Sr. Obispo en la celebración de la Santa Misa.

Catequesis para jóvenes y adultos: martes y jueves a las 9 de la noche.

“Gustad y ved que bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a El”

Una vez transcurrido este intenso mes de Diciembre con las Fiestas Patronales y posteriormente con la Navidad y final de año, pasada también la festividad de la Epifanía del Señor y dejando atrás todos los regalos que trajeron los Reyes Magos, volvemos a la realidad de nuestras vidas, la cual muchas veces no entendemos o simplemente no nos gusta. Nos es difícil ver a Dios en los acontecimientos y situaciones que nos rodean, bien sea en nuestra familia, amistades, trabajos; no entendemos nuestros sufrimientos y multitud de veces los vemos como una maldición de Dios que no merecemos.

Nada más lejos de la realidad, Dios es Amor, y ha creado al hombre no para que sufra, sino para que sea feliz. Precisamente esto es lo que se pretende en estas catequesis que comienzan, que podamos empezar a entender o mejor dicho a experimentar, este amor gratuito de Dios; a esto os invitamos a todos, a poder experimentar un encuentro con el Amor de Dios que tiene el poder de que nuestra vida cambie, de pasar al hombre de la esclavitud a la libertad, de la muerte a la vida, a poder vivir sin miedos. Como dice la frase que hemos elegido este año para presentar las catequesis, tenemos la oportunidad de gustar lo bueno que es el Señor, experimentar esto puede cambiar tu vida.

Es cierto que estas fechas son días de mucho frío en nuestro pueblo, pero también es cierto, que las cosas realmente importantes bien merecen un pequeño sacrificio.

Las catequesis comenzarán el día 15 de Enero y serán todos los Martes y Jueves a las 21:00 h en los salones de la calle San Antonio (entrada por la esquina), procuraremos ser puntuales, ya que su duración apenas llegan a una hora.

Os esperamos: El equipo de catequistas.

Durante es te fin de semana en las eucaristías de la parroquia se llevará a cabo el anuncio de estas catequesis. Del mismo modo se colocarán carteles por los comercios de la ciudad y se repartirán cientos de estampitas por los domicilios invitando a estas catequesis que pretenden ser un impulso a la nueva evangelización, tan necesaria en nuestro tiempo.

Por este motivo es necesario que recemos por esta intención.

Oración por la nueva evangelización OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Programa de fiestas de San Antón 2013.

En los próximos días nos disponemos a celebrar en Yecla las fiestas y cultos en honor de San Antonio Abad, santo protector de los animales.

En Yecla su imagen se venera de forma especial en la iglesia del Hospitalico.

Adjuntamos el programa de actos.

Cultos de San Antón 2013