Entrevista al autor de “Aborto: Yo también fui cómplice”

«Viendo las manos y los pies de un aborto se hace evidente una terrible realidad»

Álvaro Navarro Sotillos/ReL

Religión en Libertad ha entrevistado a Miguel Ángel Ruano Contreras, autor de “Aborto: yo también fui cómplice”. Un libro que relata la cruda realidad del aborto y sus consecuencias, lo que le diferencia de muchos libros que tratan sobre el mismo tema. Este libro indaga en los procesos y datos sobre el aborto en España y en el mundo. Además, en él aparecen casos reales de gente que ha pasado por abortorios y su experiencia. Terminando por desvelar algunos aspectos sobre el aborto que son poco conocidos en la sociedad.

-¿Considera el aborto como un genocidio moderno en toda regla?

– Genocidio, holocausto, masacre… Llámelo como quiera pero no olvide que se trata de una matanza masiva de hijos pedida por sus madres, con la inhibición o bajo la presión de sus padres, ejecutada por médicos y permitida y alentada por el Poder de un estado que ya no es de Derecho. El aborto es un fracaso, un rotundo fracaso, de la mujer, del hombre, de la medicina y del estado.

-Después de la muerte de muchos seres inocentes ¿Qué es lo que más le preocupa del aborto?

-Dos cosas: 1. Que la libertad de alguien esté por encima de la vida de otro, y eso sea admitido por la ley. ¿Qué diferencia hay con el terrorismo o con el maltrato? Matar nunca puede ser un derecho. 2. La consecuencia más directa del aborto sobre la mujer, que la ha sometido a la sexualidad más impulsiva del macho, convirtiéndola en su trofeo. Ella es la que le hace el trabajo sucio y él sólo la disfruta.

-¿Basta sólo con las imágenes de fetos abortados para concienciar el horror que produce la práctica del aborto?

– Como dije antes, viendo la realidad se hace evidente en qué consiste el aborto. Por eso es todo tan oculto y silencioso. Pruebe a buscar información en internet… Mientras que cualquiera encuentra cientos de páginas con cualquier motivo por simple que sea, hay que rastrear mucho para encontrarla sobre los métodos del aborto provocado.

-En su opinión ¿los católicos estamos luchando lo suficiente en contra de la práctica del aborto?

– Desgraciadamente, nada en la Iglesia parroquial es reflejo de las palabras del Papa Juan Pablo II en su encíclica Evangelium Vitae: “… La gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio”.

Si los católicos creyéramos de verdad esto, empezando por los sacerdotes y terminando por el último de los feligreses, sería insufrible soportar 400 homicidios diarios a nuestro alrededor y seguir yendo a nuestras cosas como si nada pasase, contribuyendo al sostenimiento de un estado criminal. Por eso lo mejor es callar y olvidar: De lo que no se habla, no existe. Todos los domingos escuchamos en la Misa peticiones por los parados, los enfermos, los turistas que nos visitan, los gobernantes, un difunto del pueblo,… ¿Ha oído usted pedir por los pequeños prójimos que no han llegado a tener nombre, matados en las barrigas de sus madres en esa semana?

-En su libro usted expone que “un montón de células” se considera un ser humano autónomo a la madre del que lleva dentro ¿cómo convencer sobre éste aspecto a la sociedad?

– No es una cuestión de convencimiento, sino de información. Viendo las manos, los pies y el resto de los despojos de un aborto se hace evidente e indiscutible una realidad: Un nuevo ser humano vivía y crecía dentro de su madre por sí mismo, y para detener esa vida autónoma ha habido que matarlo.

-¿Cree usted que las mujeres que practican el aborto recurren al derecho de la “libertad” como medida para combatir el machismo?

– Las mujeres que se procuran un aborto pretenden un modo imposible de ser igual al hombre, porque para desentenderse del fruto de una relación, la mujer tiene que matar a su hijo. El hombre, no.

-¿Cómo concienciarías a los jóvenes y no tan jóvenes sobre el mal que produce el aborto en muchas vidas humanas?

– Sólo hay una razón que hace que el aborto sea un crimen: Se mata a un inocente por una cuestión de conveniencia. Cada uno elige de qué lado está.

-Si no se hace nada en el tema del aborto ¿Cree usted que aumentarán el número de abortos en España y en el mundo?

– Y aunque se mantenga, ¿seguiremos sin hacer nada?

-A la gente que se muestra indiferente respecto al contencioso que provoca el aborto en la sociedad, ¿Considera que dan la espalda al asesinato cruel de vidas inocentes?

– Como bien decía Edmund Burke (escritor y político inglés del siglo XVIII) “para que el mal triunfe sólo hace falta que los hombres buenos callen”.

-¿Qué opinas de la frase “es mi cuerpo, yo decido”?

– Es su vida, del feto, respétala. No tiene culpa de lo que tú hayas hecho.

-¿Qué efectos quieres que tu libro produzca en los lectores?

– Abrirles los ojos a la verdad del aborto y a las verdaderas motivaciones de quienes lo defienden.

Tomado de la página web “http://www.religiónenlibertad.com” del 4 de octubre de 2012

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s